Buen día este 26 de mayo, para cambiar el rumbo de mis aficiones blogueras - pegaría más "cambiar de tercio", pero soy poco amigo de la Fiesta Nacional - y dejar a un lado la etapa dedicada a escribir sobre natación abriendo una nueva ventana de carácter social, político y económico.
Las elecciones europeas del 25M podrían suponer una gran oportunidad de construir una opción política de izquierda real porque... ¿Que izquierda tenemos en España?.
El tradicional primer referente, el PSOE, tras perder el gobierno de la nación optó por la vía conservadora de mantener el equipo perdedor y en esas permanece, atrincherado en sus tradicionales castas dirigentes y en sus reductos tradicionales: Extremadura y, especialmente, Andalucía. En las últimas horas anuncian un Congreso Extraordinario buscando recuperar los dos años perdidos cosa que, obviamente, es imposible.
IU no ha sabido o querido liderar la conjunción de la izquierda real para estas elecciones y se ha encontrado de golpe y porrazo que quién podría ser su hermano pequeño, PODEMOS, ha crecido de la noche a la mañana hasta casi alcanzarlo con apenas 4 meses de vida. Coloquialmente tengo que señalar que la candidatura del profesor Iglesias pecó de poco ambiciosa en su carta de presentación electoral, y sólo nombró a sus cinco primeros candidatos ¿qué hubiera pasado si nombra a varios más?
Luego están las izquierdas nacionalistas-separatistas de las llamadas comunidades históricas "Izquierda por el Derecho a Decidir", que de momento están más ocupadas y preocupadas en su afianzamiento territorial (deslinde de finca en terminología notarial), que en la solución de los problemas que afectan al conjunto del país.
Otro actor necesario en esta confluencia de la izquierda es Primavera Europea, que ayer demostró su capacidad de aglutinar a un importante número del electorado de izquierda pero que tiene una implantación muy desigual en el conjunto del país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu aportación.